Todos en algún momento de nuestra vida estudiando pedagogía, se preguntan que clase de educador serán, y que clase de educador quieren ser. Estos dos paradigmas son muy distintos uno del otro, ya que el primero es algo real, y el segundo es una espectativa que para muchos simplemente queda en un sueño.
Muchas veces los educadores predican pero no practican, lo que hace pensar que en algún momento dibujaremos una utopía de lo que seremos y nunca se llegue a concretar. ¿Que hacer frente a estas circunstancias tan cercanas y tangibles?.
Preciso hacer incapie en el "ser" y el "querer ser"; ya que es una disyuntiva presente desde siempre. Quizás este tema paresca para nosotros los futuros educadores un tema tabú, ya que muchos de nosotros cuando estamos estudiando nos guiamos por diversas visiones que se acomoden mejor a nuestra personalidad; algunos las adoptamos como nuestras y otros simplemente rebotan de una en otra sin estar claros por cual camino ir.
Yo quisiera ser una educadora constructivista, y no solo ser buena en lo que hago, si no que siempre tratar de ir mas aya de lo que mis ojos alcanzan a ver. Quisiera ser una persona dedicada no solo a destacar, si no que lo mas importante; ser aceptada y respetada por mis pares y por mis alumnos. A su vez, quiero generar logros en los niños, darles todos los medios para que logren sus metas y exploten sus destrezas y aptitudes, que quizás están descendidas.
finalmente con lo que exprese en el comienzo, quisiera decir que las espectativas que yo tengo como educadora pueden ser muy altas o muy simples a los ojos de los demás, pero eso no es lo que tiene mayor relevancia, si no que lo que mas importa es que estas se lleguen a cumplir; con esto quiero decir que las palabras dicen mucho y suenan bonito, pero lo difícil y lo real es concretar nuestras metas o sueños.

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